La Bustarga
es un pueblo perteneciente al municipio de Vega de Espinareda que, según el
padrón municipal del INE de 2020, cuenta con 3 vecinos. Una localidad de
montaña que sin duda atesora una gran belleza, pero que no alberga ninguna
industria y no sería el primer lugar (ni el segundo, ni el tercero) en el que
alguien pensase cómo cantera de sindicalistas. Y sin embargo, fue el lugar de
nacimiento de dos de los dirigentes del movimiento obrero antifranquista más
destacados en Laciana y en El Bierzo. Benjamín Rubio y Daniel Taladriz.
Sus
biografías nos permiten rastrear las distintas formas de lucha obrera y
democrática que se dan en Laciana y El Bierzo tras la guerra civil, sus
enfrentamientos, sus encuentros y desencuentros. Las biografías de Taladriz y
Rubio serán líneas paralelas que hacen por no encontrarse, pero que en distintas
ocasiones terminarán siendo rectas secantes que se cruzan.
Benjamín
Rubio Fernández nació en 1925. Daniel Fernández Taladriz en 1940. Ambos en La
Bustarga. Desde niños entran en contacto con “los del monte”. Benjamín formará
parte de la guerrilla del llano y eso le supondrá sus primeras detenciones y
estancias en la cárcel. Es precisamente los problemas de estos años lo que hará
que su relación se rompa.
Ambos
empezaron a trabajar en las minas de Fabero y luego emigrarán. Benjamín para
Laciana en 1948 y definitivamente, tras otro paso por la cárcel, en 1949. Allí
trabajará cómo picador en la MSP. Taladriz se va para Alemania en marzo de
1962. Allí trabajó en 3 empresas, en la más grande eran 14.000 obreros.
Benjamín
Rubio participa en las huelgas de 1962 y ahí lo contacta el PCE, a través de
Anibal, un minero asturiano, pero en este primer momento mantiene reservas para
afiliarse. Por las mismas fechas Balbino, otro trabajador asturiano que había
emigrado tras las huelgas de 1962, entra en contacto con Taladriz en el bar
español y le propone unirse al PCE. Benjamín se afilia en torno a 1963 y Daniel
en 1964.
Rubio es
autodidacta. Exceptuando un breve contacto con la CNT durante su etapa
faberense no había conocido el movimiento sindical democrático. Taladriz por su
parte participa en Francia en unos cursillos sindicales en la sede de la CGT.
“La ideología sindical que traíamos era la de la CGT”, nos explica.
En 1963
Benjamín sale electo como enlace, poco antes de entrar en el PCE, aunque ya
pertenece a la Comisión Obrera de Laciana que discute colectivamente la
infiltración en el sindicato vertical.
Daniel
Taladriz vuelve a España en 1967. A su regreso, el PCE le pide que se quede en
Ponferrada para impulsar el movimiento obrero. Comenzará a trabajar en la
siderúrgica Roldán. También tiene clara cuál es su tarea: “El partido dio la
consigna de copar todos los cargos en el sindicato vertical”. Es en las
elecciones enlaces de 1971 cuando sale electo y, a partir de la campaña frente
al juicio del Proceso 1001, cuando “se lanzan” a construir las CCOO.
Será en
estos tiempos cuando ambos se involucren en las actividades clandestinas. Sus
vidas paralelas se volverán a juntar con la militancia, aunque los
desencuentros del pasado, perviven. Cuando Taladriz encuentra a Benjamín Rubio
en una reunión clandestina en León la abandona.
A pesar de
ello, ambos serán los líderes de las CCOO y destacados militantes comunistas en
Villablino y Ponferrada. Rubio llegará a presidir la Unión de Trabajadores y
Técnicos del Combustible de Laciana y tras las elecciones sindicales de 1975
será vicepresidente la UTT del Combustible de León. Taladriz también será
nombrado Vocal Provincial del Sindicato del Metal.
Las vidas
paralelas seguirán cuando a partir de 1974 el PCE aprovecha los resquicios
legales del régimen para crear las asociaciones de ex alumnos de Escuelas
Sindicales. Las dos más potentes de estas comarcas serán las de Ponferrada y
Villablino, presididas por Taladriz y Rubio, contando con cientos de socios y
sirviendo de tapadera legal para el impulso de su labor sindical. “Era nuestro
sindicato”, explicaba Benjamín. Un hecho que para Ponferrada también confirma
Daniel.
En la
transición ambos dirigentes participarán en la Asamblea de Barcelona en 1976,
que da origen a una mayor estructuración sindical de las CCOO. Tras esta
reunión, se elegirán responsables del sindicato a nivel provincial en una
asamblea en Ponferrada. La propuesta inicial es Benjamín Rubio, sin embargo, el
minero próximo a jubilarse propone a Manuel Velasco, trabajador metalúrgico de
León. Taladriz apostaba por José Rodríguez de Villablino (que será electo
posteriormente). Un hecho que generará nuevos desencuentros. Especialmente a
raíz de las huelgas de la construcción y el transporte que terminan con despidos.
Taladriz considera a Velasco “un traidor”, mientras que Rubio conservará su
amistad con él, incluso cuando abandona la militancia en el PCE y CCOO.
En abril de
1977 Benjamín y Daniel, junto a Velasco, participan cómo oradores en el primer
acto de Marcelino Camacho en Ponferrada por el que le imponen una multa de
medio millón de pesetas a Taladriz.
En estos
momentos Benjamín Rubio y Manuel Velasco pertenecen a la “nacional” de CCOO.
Pero, según Rubio, poco después lo “chaquetean”, y Carlos Elvira pone a
Taladriz. A Rubio eso lo “hundió moralmente” y decide dimitir. Benjamín
participará junto con Velasco en la lista comunista a las primeras elecciones.
En noviembre
de 1979 la Unión Local de Ponferrada de CCOO impulsa la creación de la Unión
Comarcal de El Bierzo. En esos momentos se vive un enfrentamiento entre
Taladriz, recién dimitido cómo concejal, y la dirección del PCE en la comarca
que lo expulsa.
Los caminos
paralelos se volverán a unir en 1986 cuando, tras el impulso del movimiento
frente a la OTAN, se crea Izquierda Unida. En las listas por León figuran dos
históricos sindicalistas Daniel Fernández Taladriz, que ahora concurre por el
Partido Comunista de los Pueblos de España, y Benjamín Rubio, por el PCE.
En el 91
Benjamín Rubio, junto a la agrupación comunista de Laciana, son expulsados del
PCE, nuevamente en eso van a coincidir. Incluso Taladriz, acabará saliéndose y
enfrentándose, con el que fuera su sindicato, CCOO. Benjamín siguió en el
sindicato, aunque crítico con la despolitización del mismo.
Una vida de
sacrificios, de enfrentamientos, de lucha, que a estos dos dirigentes
provenientes de la misma familia, del mismo pueblo, les hará tomar distancias
mientras sus biografías se seguirán cruzando. Curioso que los dos máximos
dirigentes obreros de Villablino y Ponferrada frente al franquismo saliesen de
esta pequeña localidad de montaña. Motivos que merecen el distintivo a La
Bustarga de “Patria de Sindicalistas”.
Alejandro Martinez (Historiador)